La oxitocina aumenta la generosidad

Una hormona llamada oxitocina, conocida hasta ahora por tener un papel importante en el enamoramiento, el orgasmo o el amor entre padres e hijos, contribuye además a potenciar la generosidad de las personas. Hay estudios que demuestran que la oxitocina puede incrementar hasta en un 80% la generosidad en las personas. Por eso, las personas que generan mayor cantidad de oxitocina son más generosas que el resto de las personas que segregan menor cantidad.
Cuando sentimos empatía hacia una persona con dificultades, nuestro cerebro segrega oxitocina de manera natural y ésta aumenta el sentimiento de generosidad; es la experiencia de proporcionar cuidado y compasión, la que nos hace más propensos a liberar oxitocina cuando vemos a gente necesitada.
Esta hormona es, sobre todo, un interruptor de los sentimientos sociales, cuando la asociación personal es positiva, la oxitocina dispara buenos comportamientos sociales.
Si utilizamos la oxitocina en spray después de la ducha diaria, esto nos va a facilitar a tener mejores relaciones tanto con las personas de nuestro entorno como con las personas desconocidas. Mejoraremos nuestro entorno social, laboral y sexual.
La oxitocina prolonga la duración de la conducta positiva en relación al comportamiento negativo y eso hace que nos mostremos más generosos con las personas de nuestro entorno o desconocidas.

Escriba un comentario